domingo, 11 de diciembre de 2016

¿Habrá matrimonios en la Tierra nueva?

Esta es una pregunta que mucha gente se la ha hecho a menudo. ¿Habrá matrimonios en la Tierra nueva?¿Nacerán niños? 


Esta pregunta no es para nada nueva, de hecho, los saduceos, que no creían en la resurrección utilizaban constantemente esta interrogante para humillar a sus contrincantes religiosos, los fariseos. Un día mientras Jesús enseñaba en el templo, los saduceos intentaron atrapar a Jesús frente a todos con esta misma pregunta.

Veamos el libro de Mateo.

22:23    Ese mismo día vinieron los saduceos, que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron:
22:24    "Maestro, Moisés dijo: Si alguno muere sin hijos, su hermano se casará con la viuda, para levantar descendientes a su hermano.
22:25    "Hubo entre nosotros siete hermanos. El primero se casó, y murió sin tener hijos. Y dejó su esposa a su hermano.
22:26    "Lo mismo pasó con el segundo y el tercero, hasta los siete.
22:27    "Y después murió también la mujer.
22:28    "Ya que todos la tuvieron, en la resurrección, ¿de cuál de los siete será ella esposa?"
22:29    Jesús respondió: "Erráis por no conocer las Escrituras, ni el poder de Dios.
22:30    "Porque en la resurrección, ni los hombres se casarán, ni las mujeres serán dadas en casamiento. Serán como los ángeles del cielo.
22:31    "Y de la resurrección de los muertos, ¿no habéis leído lo que dice Dios:
22:32    "'Yo Soy el Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob'? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos".
22:33    Al oír esto la gente quedó maravillada de su doctrina.

Es evidente lo que muestra la palabra de Dios aquí, que en la Nueva Tierra no habrá uniones matrimoniales y menos nacimientos.

El matrimonio es perpetuo, sólo mientras los conyuges están vivos, sin embargo este no es ETERNO, esto lo muestra el apostol Pablo en la primera carta a los Corintios.

7:39    La mujer casada está ligada a su esposo mientras él vive. Pero si el esposo muere, ella queda libre para casarse con quien quiera, con tal que sea en el Señor.

Ellen White declara lo mismo que hemos estudiado.

Hay quienes expresan su creencia de que habrá matrimonios y nacimientos en la tierra nueva, pero los que creen en la Escritura no pueden aceptar tales doctrinas. La creencia de que nacerán niños en la tierra nueva no es parte de la “segura palabra profética”. Las palabras de Cristo son demasiado claras para ser mal interpretadas. Ellas deben resolver para siempre la cuestión de los matrimonios y nacimientos en la tierra nueva. Ni los que sean levantados de la tumba, ni los que sean trasladados sin ver la muerte, se casarán ni se darán en matrimonio. Serán como los ángeles de Dios, miembros de la familia real. { Ministerio Médico p. 129.3}


SERAN COMO ANGELES DE DIOS

Es interesante notar que tanto la palabra de Dios como el Espíritu de profecía son claros en señalar que seremos como los ángeles de Dios. ¿En que sentido?

La hermana White aclara mas este asunto

El Padre consultó con el Hijo con respecto a la ejecución inmediata de su propósito de crear al hombre para que habitara la tierra. Lo sometería a prueba para verificar su lealtad antes que se lo pudiera considerar eternamente fuera de peligro. Si soportaba la prueba a la cual Dios creía conveniente someterlo, con el tiempo llegaría a ser igual a los ángeles. Tendría el favor de Dios, podría conversar con ellos y éstos con él. Dios no creyó conveniente ponerlos fuera del alcance de la desobediencia. { Historia de la Redención 19.2} 

Dios creó al hombre para su propia gloria, para que después de la prueba y la aflicción la familia humana pudiera llegar a ser una con la familia celestial. Era el propósito de Dios repoblar el cielo con la familia humana, si se manifestaban obedientes a cada palabra suya. Adán tenía que ser probado, para ver si sería obediente como los ángeles leales, o si sería desobediente. Si hubiera resistido la prueba, su instrucción para sus hijos hubiera sido como la mente y los pensamientos de Dios.—The S.D.A. Bible Commentary 1:1082. { La Maravillosa Gracia de Dios p. 344.2} 

Dios desea que se cumplan en nosotros los propósitos de su gracia. Por el poder de su amor y mediante la obediencia, el hombre caído, un gusano en el polvo, debe ser transformado y capacitado para ser miembro de la familia celestial, compañero de Dios, de Cristo y de los santos ángeles a través de las edades eternas. El Cielo triunfará, porque los lugares dejados vacantes por Satanás y su hueste serán ocupados por los redimidos del Señor.—Alza tus Ojos, 59.

Satanás insiste delante de Dios en sus acusaciones contra ellos, declara que por sus pecados han perdido el derecho a la protección divina y reclama el derecho de destruirlos como transgresores. Los declara tan merecedores como él mismo de ser excluidos del favor de Dios. “¿Son éstos—dice—, los que han de tomar mi lugar en el cielo, y el lugar de los ángeles que se unieron conmigo? Mientras profesar obedecer la ley de Dios, ¿han guardado sus preceptos? ¿No han sido amadores de sí mismos más que de Dios? ¿No han puesto sus propios intereses antes que su servicio? ¿No han amado las cosas del mundo? Mira los pecados que han señalado su vida. Contempla su egoísmo, su malicia, su odio mutuo”. { CPI 642.1; CCh.352.3 } 


CONCLUSION

En el cielo y en la nueva tierra ya no habrán matrimonios ni nacimientos de niños, pues lo que Dios hizo al crearnos fue cubrir el espacio vacio que dejaron las huestes angélicas que se fueron con Sátanas.
Una vez que esa cantidad se complete no habrá mas necesidad de que se reproduscan los humanos y por lo tanto el matrimonio ni la procreación serán necesarias.
El Señor ha hecho toda provisión para nuestra felicidad en la vida futura. Pero no ha hecho revelaciones concernientes a estos planes, y no debemos especular acerca de ellos. Ni debemos medir las condiciones de la vida futura por las condiciones de esta vida.—Manuscrito 28, 1904. { Ministerio Médico p. 130.4} 
Si bien no seremos matrimonio, pero si estaremos reunidos y ya la muerte no nos separará, ni las tristezas. Ni la biblia ni el Espíritu de Profecía dicen como serán las relaciones allá, pero si se dan hermosas promesas.

Los justos vivos son mudados “en un momento, en un abrir de ojo”. A la voz de Dios fueron glorificados; ahora son hechos inmortales, y juntamente con los santos resucitados son arrebatados para recibir a Cristo su Señor en los aires. Los ángeles “juntarán sus escogidos de los cuatro vientos, de un cabo del cielo hasta el otro”. Santos ángeles llevan niñitos a los brazos de sus madres. Amigos, a quienes la muerte tenía separados desde largo tiempo, se reúnen para no separarse más, y con cantos de alegría suben juntos a la ciudad de Dios.—El Conflicto de los Siglos, 703.

Espero que este estudio le haya sido de mucha bendición. En un próximo estudio veremos que pasa con los niños que mueren antes de bautizarse, ¿van al cielo?

Con amor

Jenu


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